Agazapado y a la espera, en el punto de mira, pero no sabe que su presa es animal y la suerte inversa. El mismo mal que le desea le fue a buscar inesperado. En el portal se oyó un disparo. No le dio tiempo y sin reparo se va una sombra disparada dentro de un coche a la escapada. Yace en el suelo, se desangra, solo la noche lo contempla. Solo la noche lo contempla rezar a Dios por vez primera, por vez primera.
Posted by Manuel A. Monteserín González
KDM ASTURIAS
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