Hermano, es así como se hace esto, siempre y en todo momento. Pa que suene fresco, pa sentirlo intenso, así como ese beso primero que devora tu boca y tu tiempo en el rincón, en el hueco, en nuestro sitio de siempre, donde hablábamos de esto y de aquello, de estos y de aquellas. Yo cuento historias cotidianas, de todos los días, de hoy y de aquellos días atrás en que no veías y yo no veía la que se me venía. Vaya tela, brada y así irrumpía, entrajetado vendía la labia mía y firma tras firma y jarra tras jarra y en el parque dormía la cocida y trabajaba a veces con la lengua arrastrada que vaya marcada y venga de casa en casa. Mirillas a cientos a diario, portazos y cuentos por el barrio, el bajo y el alto, el gordo y el flaco. Gordas enciclopedias precintadas aún en estanterías al lado del mueble bar. "Bajamos la tele por favor", no se me entretenga que le traigo la oferta mejor. Bro, bro, no me duraste una manzana, c*brón, te entrené yo pero esta mierda no es pa to los cos. Campana y se acabó, las nueve y más portalón, va cayendo la tarde en la urbanización, “como vais?”, "pues hasta los cojones”, pienso yo, pero me callo y sigo al royo, porque soy un mindundi sin carácter alguno, espero cobrar mi parte e irme al bar más cercano a ponerme de vino barato con los guelitos, sí, eso me mola un rato, me da como tranquilidad y sosiego, quiero jubilarme ya y pasarme el día de bar en bar, pinta viene, pinta va. Así pensaba, hasta que despertaba sin saber como llegaba. Solo te cuento mis tristes andanzas por tierras asturianas. Soy el hidalgo c*brón, demasiado cine de ciencia ficción, el aventurero interior que se creyó la película que le contó el televisor. Empachos de vhss, eles y eses y equis y japos y patadas a zetas, tenía que ser de letras el notas, ¡vaya por Dios!, arriba el kiosco de Carlota y Prolongación de Nicaragua y el túnel al final y la luz más allá y mil fogatas por aquí y por allá y los que se fueron y no volverán y a los que no nos quiso llevar y a toda la gente que vi pasar y sigo la línea divisoria del bien y del mal como un funambulista sobre el vacío mortal. Y pienso que todo fue revelado ya, y camino y camino sin parar y escribir sin piedad y casi sin pensar, en esto ni en lo que vaya a pasar, que todo ya pasó sin dudar y hoy vivimos el milagro de esperar pacientemente verles llegar y ya está. Melancólica instrumental y volver a empezar. Pero, por Dios, aquí no regresar jamás. Hermano, es así como se hace esto, siempre y en todo momento. Pa que suene fresco, pa sentirlo intenso, así como ese beso primero que devora tu boca y tu tiempo en el rincón, en el hueco.  

Comentarios

O N T H E T O P